¿Qué está pasando en su trabajo?
No necesita identificar primero la figura jurídica. Partimos de lo que está ocurriendo y determinamos qué puede acreditarse, qué debe protegerse y cuál debe ser la siguiente decisión.
No reaccionamos al conflicto. Construimos una posición.
Revisamos documentos, comunicaciones, antecedentes, decisiones del empleador y demás evidencia relevante. Identificamos fortalezas y riesgos, anticipamos la posición de la contraparte y definimos la actuación que mejor protege sus intereses.
Reconstruimos con precisión lo que ocurrió.
Revisamos documentos, comunicaciones y antecedentes disponibles.
Identificamos fortalezas y puntos vulnerables del caso.
Definimos la vía que mejor protege sus intereses.
Actuamos con la posición ya construida.
Su caso no se construye para presentar un escrito.
Se construye para resistir la respuesta de la contraparte.
Cuando la controversia exige litigio, construimos el caso para sostenerlo desde la primera actuación hasta las instancias y recursos que resulten jurídicamente procedentes.
NEGOCIAR
Cuando una solución negociada protege mejor sus intereses.
RECLAMAR
Cuando es necesario estructurar y exigir jurídicamente una posición.
LITIGAR
Cuando la controversia exige llevar el asunto ante la autoridad competente y sostenerlo procesalmente.
Analizar primero. Negociar cuando conviene. Litigar cuando corresponde. Sostener el caso hasta donde sea necesario.
Cuéntenos qué está ocurriendo en su trabajo.
No necesita decidir por su cuenta qué reclamación presentar ni qué procedimiento corresponde. Cuéntenos brevemente la situación y revisaremos los hechos, los riesgos y las alternativas jurídicas disponibles.
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